Cuando estoy cerca de él, mis pulmones cogen aire mas despacio, y mi corazón durante un instante se olvida de las cicatrices que aun no han sanado, cuando sus brazos me rodean, ni el mas grueso de los metales puede hacerme daño, su cuerpo me protege y me abriga proporcionandome ese calor que penetra en el alma calentando esos rincones que permanecen congelados.

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